¿Cómo fijar precios para un producto o servicio?

Cómo fijar precios a un producto o un servicio es un quebradero de cabeza habitual tanto para los emprendedores como para cualquier empresa que se precie. Si bien es cierto que cuando un negocio ya tiene cierta trayectoria en su política de precios, todo el que tenga un negocio sabe que establecer precios es un tema complicado. Se trata de una decisión estratégica que influirá directamente en el éxito o fracaso del negocio.

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El juego de las diferencias

Una idea que todos tenemos clara como consumidores es que, si vamos a comprar un producto y encontramos dos exactamente iguales a distinto precio, vamos a comprar el más barato. Esto, como decía cierta marca de telecomunicaciones en su eslogan, es una verdad verdadera. Sin embargo, si pasamos al otro lado de la barrera, parece que muchos empresarios olvidan esto y tienden a ofrecer un producto estándar donde el factor decisivo para tomar la decisión sea únicamente el precio. ¡Y luego se quejan de que los clientes les presionen para ser más baratos! Diferenciarse de la competencia es la base de todo negocio.

 

Diferenciarse de la competencia es sencillo

Puede parecer que muchos servicios o productos son difícilmente diferenciables si eliminamos el factor precio de la ecuación. Desde productos que simplemente cumplen con una norma, como por ejemplo los extintores de incendios, hasta servicios que tienen una alta competencia, como por ejemplo pintores. Sin embargo, las similitudes son solo superficiales. Aunque el producto o servicio básico sea similar, siempre existen opciones para diferenciarse de los demás. En el ejemplo de los pintores, quizá lo que les distingue de la competencia es que alguno de los operarios tiene un problema de higiene diaria y eso irá en perjuicio de la venta. O por el contrario, los operarios cumplen con su deber de manera impoluta dejando el lugar pintado increíblemente limpio, lo que favorecerá que sean recomendados a otros posibles clientes. Si no existen en el mundo dos personas iguales, difícilmente pueden existir dos negocios iguales.

diferenciarse de la competencia
Juego de las 7 diferencias – www.imagui.com

Destacar entre la competencia es más complicado

Con la premisa de que no existen dos negocios iguales, llega la hora de trabajar en esa diferenciación para sacarle el mayor partido. Con todas las empresas diferenciándose en el mercado ¿cómo hago para que el cliente se fije en lo distinto que hay en la empresa? Lo primero que hay que tener en cuenta es que nuestra diferenciación debe aportar algo a alguien (que será nuestro cliente). Si ya has encontrado qué es lo que hace diferente a tu negocio, ahora piensa cómo y a quién puede ayudar ese factor diferenciador. Ese cliente es a quien tienes que dirigirte.

¿Lo tienes? Ahora queda dar el último paso: destacar. Para ello, vas a tener que trabajar en la comunicación. Ya lo he dicho muchas veces antes: aunque no quieras, estás comunicando, así que mejor controla lo que pretendes decir. Tienes los dos puntos claves: qué te diferencia y quién puede beneficiarse más de tu factor diferenciador. Piensa en cómo le vas a hacer llegar esa diferencia a quien le interesa. Mantén, también, un mensaje coherente con todo lo demás que comunicas. Me explico, vuelvo otra vez con el ejemplo de los pintores. Si ellos  trabajan de manera impoluta sería ilógico que su aspecto no fuera también impoluto. El presupuesto que presentan también tendrá que ser impoluto. Y su atención telefónica y su vehículo, etc. Al final, todo suma a la hora de destacar.

¿Te habías planteado alguna vez porqué tus clientes te compran a ti y no a tu competencia? Déjanos un comentario abajo,  entra sin llamar.

Desmarcarse de la competencia a través de un evento

Cuando nació este blog, hace ya más de cinco años, su orientación era exclusiva hacia el mundo de los eventos. La verdad es que había mucho de marketing también en las primeras entradas, pero los eventos eran el hilo conductor. Al redefinir el foco hacia ideas y consejos de marketing para pymes, las entradas dedicadas a los eventos se han reducido considerablemente, pero, en ningún caso es porque los eventos no sean aptos para pymes, si no, simplemente ¡porque hay mucho de qué hablar!

De hecho, los eventos son especialmente interesantes para cualquier pyme porque es la forma de desmarcarse de la competencia. La verdad es que los eventos no suelen ser una acción de marketing que las pymes suelan plantearse. Habitualmente se consideran caros y poco productivos pero, si están bien planteados, no van a ser ni una cosa ni otra. Probablemente tu competencia no haga ningún tipo de evento así que ¡es tu oportunidad! Los clientes sabrán distinguirte entre tus competidores.

Evento para una pyme

Crear emociones que nuestros clientes recuerden

A lo mejor has oído hablar del marketing de experiencias, o decir que el marketing debe buscar emocionar. Los consumidores estamos hartos de recibir mensajes publicitarios e información constantemente. Por eso hay que ir más allá del cerebro e ir al corazón, lo que es lo mismo crear emociones que resultarán mucho más fáciles de recordar. Las empresas grandes lo hacen constantemente y para ellas es muy rentable ¿por qué no va a serlo para una pyme?

Sin embargo, hay que tener en cuenta que, para que un evento sea rentable es necesario dedicarle un gran esfuerzo y una pormenorizada organización. Un evento requiere tiempo. Quizá verano sea una buena época para plantearlo. Hay que pensar mucho qué, cómo, cuándo, para quién y, sobre todo, para qué. Como en cualquier acción de marketing, lo principal es determinar el objetivo a alcanzar y el público al que va dirigido. Una vez ahí, sólo es cuestión de planificar detalladamente todo lo que se hará y echarle imaginación para impactar sin pasarse del presupuesto. Tampoco hay que olvidar las acciones previas al propio evento, que pueden ser una buena manera de hacer publicidad o nuevos contactos. ¡No dejes ningún detalle al azar!

Quizás un ejemplo sea más claro 

¿Sigues pensando que un evento no encaja en tu negocio? A lo mejor eres una peluquería y crees que en tu negocio no tiene cabida un evento. De hecho, hiciste la inauguración del local, pero más que nada, fue una fiesta familiar. Sin embargo ¿quieres atraer más clientes? Pues imagina: puedes hablar con el del bar de la calle de al lado, el que tiene una terraza grande que se llena todas las noches de verano y montar con él un evento donde saques tu peluquería a la terraza en una de esas noches. Puedes peinar a precios populares con peinados fresquitos mientras los clientes se toman un nuevo cocktail que tiene el nombre de tu peluquería. ¿Crees que esta acción serviría para darte a conocer y conseguir nuevos clientes? Pues, amigo, esto es un evento. Y aún se podrían hacer muchas más cosas, te lo garantizo.

 Ve donde están tus futuros clientes

Si los clientes no van a tu negocio, tienes que salir a buscarlos.Organizar un evento no debe darte miedo porque resultará una acción muy enriquecedora (en todos los sentidos, incluído el monetario), pero recuerda que organizar un evento no es lo mismo que, simplemente, montar un evento. Para conseguir sacarle el máximo partido a tu evento la organización debe ser al milímetro. Si necesitas ayuda, no dudes en dejarnos un comentario abajo. Entra sin llamar.

Empresas pymes y autónomos: uníos

Aunque vivo en Madrid, reconozco que no suelo ir al centro. Sin embargo, cada vez que paseo por la Gran Vía, por ejemplo, me apena ver cómo son más y más las grandes superficies de marcas reconocidas las que van ganando terreno mientras que los pequeños comercios, que durante años han llenado de vida la calle durante generaciones, se cierran para dejar paso a más tiendas de cadenas multinacionales y franquicias. Es un fenómeno que lleva tiempo sucediendo, paso a paso, día a día.

El resultado de todo esto es la perdida de la personalidad de la propia ciudad. Si te fijas solo en los negocios que pueblan el centro, te das cuenta que son los mismos que puedes encontrar en cualquier otra capital europea. Evidentemente, el fin de la renta antigua ha supuesto un duro revés para estos comercios, pero la conquista de las grandes marcas viene pisando fuerte desde hace ya tiempo.

Empresas pymes y autónomos unidos

Lo mismo que está ocurriendo con los negocios de la Gran Vía, las pymes debemos tener cuidado, porque negocios más grandes y fuertes quieren quedarse con nuestro territorio. En mi opinión, es cierto que la Administración debería ofrecer más apoyo a la pequeña y mediana empresa. Según el informe de Intermon Oxfam “La ilusión fiscal”,  las grandes corporaciones tienen acceso a atajos fiscales para evadir impuestos y pagar de media un 5,3% de sus beneficios, por lo que las empresas más modestas, aún músculo de la economía española, nos merecemos apoyo para poder trabajar en igualdad de condiciones.

Sin embargo, no todo está en las ayudas que pudieran venir. Somos nosotros quienes tenemos que dar un paso adelante y luchar por nuestro lugar en el mercado. Debemos unirnos y apoyarnos. Si al negocio que está junto al tuyo le va bien, es más fácil que a ti también te vaya bien. Se trata de establecer relaciones donde todos ganen, incluidos los clientes que, de este modo, lograrán una oferta más variada en el mercado.

En este sentido, son muchas las formas de colaborar. Un ejemplo es la iniciativa publicada en el día de hoy en El Mundo, con los negocios de Getafe unidos en una feria de un día para darse a conocer. Pero hay muchas más alternativas. Desde Sanva estamos trabajando para aportar nuestro granito de arena a esta tarea, tanto con este blog como con otras novedades que pronto desvelaremos.

¿Y tú qué opinas? ¿Crees que es una pyme puede luchar contra un gigante? Cuentanos tu visión, entra sin llamar.

Las 11 lecciones de marketing que no tienen que ver con el marketing

A veces me pasa, veo lecciones de marketing por todos lados, aunque me estén hablando sobre la alimentación de los armadillos. Puede ser deformación, pero siempre está bien aprender. Os dejo una presentación con la que espero inspirar alguna conciencia.

Para ver la presentación, sólo tenéis que mover los cursores delante y detrás. Si alguien encuentra alguna dificultad para verlo, puede hacer click aquí.

¿Alguién más tiene alguna lección con licencia de interpretación? Ya sabéis, entrad sin llamar.

Alternativas a bajar los precios

La época en la que estamos ha hecho que los consumidores miren mucho el precio de lo que compran, las ventas han bajado y la presión para las pymes es muy alta. Sin embargo, la alternativa de bajar los precios puede ser una trampa mortal para la empresa. Las consecuencias pueden ser devastadoras: el riesgo de entrar en una guerra de precios donde los competidores bajen aún más sus precios, es muy elevado. Si no se reducen los costes, los beneficios caerán en picado. Además hay que tener en cuenta que después volver a subir los precios resultará muy difícil y reducir precio significa quitar valor al producto o servicio que se da. No tocar los precios debe ser una máxima que, salvo muy extrañas excepciones, no debe saltarse nunca.
Cuando una empresa baja el precio de sus productos o servicios, lo que busca, en realidad es una respuesta a corto plazo que aumente sus ventas. De esta manera, para evitar bajar el precio es necesario buscar alternativas que lleven a este resultado.

Aumentar el valor de tus productos o servicios

Aumentar el valor real a través de mejoras o aumentar el valor percibido por el cliente a través de una mejor comunicación que realce los valores actuales, se trata de la estrategia más deseable porque lo que hace es diferenciar frente a la competencia. Sin embargo, se trata de una estrategia que a corto plazo es muy difícil de conseguir. Ésta puede ser la estrategia a medio plazo pero, la realidad casi siempre es cruel y hay que buscar opciones más rápidas hasta que se consiga este objetivo. Lo importante es vender y no podemos esperar.

Promociones, ofertas y rebajas

Es la alternativa que más rápido viene a la mente para evitar bajar los precios. Ofrecer un descuento, un 2×1, segunda unidad a mitad de precio, llévate esto y te regalo aquello… Funciona, a la gente le gusta y suele reaccionar muy bien a este tipo de acciones. Parece fácil, pero deben ser acciones muy bien pensadas (como siempre la creatividad jugará a favor), limitadas en el tiempo y muy bien comunicadas. Cualquiera puede hacerlo, la cuestión es hacerlo mejor que la competencia.

Ofrecer packs

Ya se trate de productos o servicios, si se ofrecen varios en un solo paquete, el precio puede ajustarse más y se juega además con el valor real y percibido del cliente. Un determinado coche por 9.990 euros puede parecerme caro pero si por un euro más me lo llevo “completamente equipado” ya es otra cosa. La clave en este caso es conocer muy bien los productos o servicios a vender y los clientes los que se dirige para hacer packs interesantes que aporten valor.
Reducir la cantidad a la vez que el precio
A través de un producto más pequeño o un servicio con menos funcionalidades se podrá llegar a aquellos que sean más sensibles al precio. Por ejemplo, frente a los paquetes de viajes convencionales que existen desde hace varias décadas, ahora la fórmula avión + hotel ofrece una alternativa a quienes prefieren pagar un poco menos y buscarse la vida a la hora de hacer los traslados en el destino.

Replantear la presentación de los precios

Más relacionado con la comunicación de la que hablábamos antes, se encuentra la estrategia de plantear los precios de una forma más sugestiva para el cliente. Si alguien se parara a pensar cuánto cuesta el kilo de palomitas en cine, probablemente vería la película mientras come unos percebes. Presentar los precios por día u ofrecer el cálculo de cuánto se ahorraría comprando determinado producto, puede ser una buena forma de captar la atención del cliente al producto en cuestión.
En definitiva, la comunicación y la creatividad son aspectos clave para aumentar el valor que perciben los clientes y no se deben descuidar si no se quiere abocar a una guerra de precios donde, al final, todos pierden.  
Cuéntanos tu experiencia y todos aprenderemos algo más.

Los ocho pasos de la fidelización de clientes

La misión de fidelizar clientes es tan importante para un negocio como la propia tarea de la captación de clientes. Es importante hacer que un cliente compre por primera vez y todo el dinero y esfuerzo invertido para captarlo será recompensado. Sin embargo, si se consigue que ese cliente repita, se obtiene un beneficio mayor. Parece lógico, pero muchas veces las empresas se concentran en la captación y se olvidan de la fidelización, restando valor a los clientes que ya tiene el negocio.

Hay numerosas formas de fidelizar a un cliente y, como siempre, el ingenio es un valor a tener en cuenta a la hora de diseñar estrategias para hacerlo. No obstante, siempre se deben tener presente los puntos clave.

1.- Conocer el producto y el cliente

Hay que partir de la base de un buen conocimiento, tanto de lo que se vende como de quién lo compra. Hay mucha literatura que dice que es importante ofrecer un producto de calidad, pero, siendo realistas, no siempre lo que se ofrece es la mejor calidad en términos absolutos, si no la mejor calidad para el cliente. Un ejemplo claro, en una joyería no sólo puedes encontrar diamantes, oro y platino, también puedes encontrar plata o acero porque no todos los clientes pueden permitirse comprar diamantes pero sí quieren comprar artículos de joyería. Lo más importante para fidelizar a los clientes es conocer bien qué se ofrece y conocer a los clientes para poder ofrecerles lo mejor y lo más adecuado para ellos.

2.- Segmentar a los clientes

De alguna manera ya se hace una diferenciación con el punto anterior al ofrecer a cada cliente lo que más se adapta a sus gustos y necesidades pero siempre es bueno profundizar un poco más y segmentar lo máximo posible para adaptarse a cada cliente.

Una segmentación muy clara y tremendamente importante es diferenciar entre clientes buenos y clientes malos. A los clientes que no pagan o que sólo dan problemas, mejor no fidelizarlos.

3.- Diferenciarse

Se podría decir que todo está inventado y que como este negocio hay cientos, pero no es verdad o, al menos, no debería serlo. Es importante ofrece algo más al cliente, ya se trate de producto, de un regalo, de un asesoramiento… siempre hay que ofrecer algo más que distinga el negocio de la competencia.

Es importante además que no sólo se ofrezca en el momento de la compra, si no también antes y después. El frutero que pregunta “Ramón, ¿le gustaron a tu hija los nísperos?” “¿No le gustaron? Cómo son los niños… Toma, llévate estos albaricoques que están en su punto y seguro que le encantan” – Esto es fidelización.

4.- Comunicación continua

Otro punto importante es mantener una relación constante con los clientes. Darles a conocer nuevos productos y promociones es básico, pero porqué no ofrecerles también información relevante y, además, gracias a las redes sociales ahora también existe la oportunidad de escuchar al cliente y tener una comunicación bidireccional. Todo un progreso para ambas partes.

5.- Convertir la compra en una experiencia

Si se consigue que el cliente tenga algo bueno que contar a sus conocidos sobre el proceso de compra se habrá dado un paso importante para fidelizar al cliente y para convertir a ese cliente en suscriptor de nuestro negocio a través del boca a boca. A veces, esto puede ser algo tan trivial como “Pues mientras nos estaban cambiando los neumáticos, nos estuvimos echando allí mismo unas partidas de futbolín”

6.- Venta cruzada

Con todos los puntos anteriores superados, ofrecer al cliente productos complementarios es un proceso natural. Con ello, además de aumentar las ventas, se ofrece un valor añadido en la venta que aumentará la satisfación del cliente y ayudará a fidelizarlo.

7.- El precio no se toca

El que juega con el precio se termina quemando. Al bajar los precios se consigue aumentar las ventas pero esto puede convertirse en una trampa porque las consecuencias a medio y largo plazo serán que los clientes dejarán de comprar si los precios suben.

Hay que tener en cuenta que el precio no es el único factor que influye en la decisión de compra y si no que se lo digan a Apple.

8.- Aprovechar la flexibilidad que tiene una pyme

Muchas pymes no cuentan con importantes CMR para gestionar todo esto de la fidelización ¡no lo necesitan! Que el equipo de trabajo sea reducido y que los clientes no se cuenten por millones, en este caso es toda una ventaja. Es mucho más sencillo establecer comunicación de tú a tú, conocer al cliente y adaptar la venta al cliente. Ya le gustaría a Coca-Cola saber el nombre de todos sus consumidores y sus amigos y familiares…

En definitiva, fidelizar a los clientes es un trabajo duro y constante que siempre tiene su recompensa. Simplemente hay que pensar en ellos y ponerse en su piel ¿Cómo te gustaría que te trataran a ti?

Una idea genial

Estaba prometido en la entrada Con amigos es más fácil y las promesas hay que cumplirlas. La búsqueda de una idea genial que permita, con un presupuesto limitado, conseguir grandes objetivos es algo que está al alcance de la mano para cualquiera. Sólo hay que parase a pensar y darle un par de vueltas al asunto, pero si no sabes por dónde empezar, aquí tienes unos pasos básicos que te pueden servir de ayuda:

  1. Analiza cuidadosamente la situación y el resultado que quieres conseguir. Cuanto más concretes tu objetivo y más realista seas en cuanto a la situación, más fácil será dar con la idea genial que te lleve a conseguirlo. Por ejemplo, tu objetivo puede ser vender más, pero una estrategia para vender más nunca será una idea genial porque es un objetivo demasiado amplio. A lo mejor lo que quieres es vender más a nuevos clientes y afinando más aún, vender más a nuevos clientes a través de la tienda de la web y afinando más aún, vender más a nuevos clientes a través de la web para esa gama de productos concretos que te dan un margen mayor pero, siendo realista, sólo los antiguos clientes entran a ver estos productos, así que el objetivo se puede trasladar hacia más visitas nuevas a esa gama de productos en la tienda online… y desgranando cada vez más el objetivo y la situación, crearás un objetivo realista al que llegar con tu idea genial.
  2. Busca inspiración: la competencia, las sugerencias de los clientes, qué hacen en otros sectores, en otros ámbitos, qué ideas te ofrece internet, cómo convence el prota de la última peli que viste al otro para que hiciera lo que él quería, qué estrategia utiliza tu sobrino, nieto o hijo para que le dejes salir hasta más tarde o para que le compres esas zapatillas que no valen su precio… En fin, la inspiración y las ideas refrescantes son como las ondas de FM, están rodeándote, solo hay que sintonizarlas.
  3. Apunta en un papel, o en donde sea, cualquier idea que se te ocurra. No importa que sea tonta, descabellada, imposible o absurda. La idea genial se nutre de las locuras y de cien ideas desechadas. Si crees que tu primera idea es la idea genial, probablemente estés equivocado, pero no la tires a la papelera, porque te va a resultar muy útil conservarla. 
  4. Sé flexible. Como los experimentos científicos, es posible que la idea genial sea perfecta para un entorno perfecto, pero ese entorno no sea el real. Probablementela idea original no tenga nada que ver con la acción que se ponga en práctica. La idea genial tendrá que adecuarse a un presupuesto y a unas circunstancias concretas que la moldearán y harán de ella la Idea Genial que necesitas.
  5. Sé arriesgado.La idea genial no la ha hecho nunca antes nadie, o al menos no en este sector, o no en este tamaño de empresa, o no de esta manera… Si no existen antecedentes de esta idea, tampoco exiten resultados previos que te permitan saber cómo va a funcionar, pero como en las inversiones, a mayor riesgo, mayor rentabilididad.
  6. Incluye parámetros que te permitan ir evaluando cómo funciona la acción para hacer las modificaciones necesarias. Al no haber resultados previos y dado que es una idea arriesgada, siempre existen probabilidades que la idea no sea tan genial como parecía al principio, pero si podemos reaccionar a tiempo podremos reducir los riesgos. Y si la idea realmente es una idea genial que funciona, quizá se pueda incluso mejorarla. 
  7. Inténtalo. De nada sirve tener una idea genial que nunca verá la luz. Hacer siempre lo mismo para conseguir siempre los mismos resultados, a parte de ser un poco absurdo, es bastante aburrido. 

Cuéntanos tu opinión, ¿qué más ideas añadirías para conseguir nuestra idea genial?

¡Horror! Mi cliente me es infiel

Cada cliente es un mundo, cada negocio tiene sus particularidades y generalizar es prácticamente de mal gusto. Sin embargo, los clientes fieles existen. Son esos clientes a los que se conoce desde hace tiempo, que es fácil atenderles puesto que se sabe qué es lo que quieren de antemano, que acuden a el negocio con más o menos regularidad y, no menos importante, hablan bien del negocio a sus conocidos. Se podría decir que son casi de la familia. Pero no todo es tan bonito en esta relación y, a veces pasa, de un día para otro, se descubre que el fiel cliente le está comprando a la competencia. Llegados a este punto, me temo que hay peores noticias: por un lado, la culpa casi siempre es culpa del negocio y, por otro lado, no hay una fórmula mágica para recuperarlo.

La culpa casi siempre es del negocio ya que por un exceso de confianza, o porque se está haciendo un esfuerzo en captar o fidelizar otros clientes, puede descuidarse al cliente fiel que se cree que es un valor seguro. Se habla de fidelidad, como en las relaciones personales y no es por casualidad. Al cliente fiel hay que cuidarle como a la pareja. Si se permite entrar en rutina y olvidar los detalles, la relación se debilita, la pasión desaparece y el riesgo de ruptura aumenta exponencialmente. Ante una infidelidad, no hay que torturarse pero sí ser objetivo y pensar qué se ha hecho o qué se ha dejado de hacer para que eso ocurra. A lo mejor sólo fue curiosidad por parte del cliente ante un nuevo competidor, pero en este punto no es para buscar excusas. Seguro que hay algo que la empresa podría haber hecho mejor y conviene saberlo.

Sin embargo, recuperar al cliente infiel es complicado, aunque no imposible. El cliente ha sido captado por otra empresa (que su esfuerzo le habrá costado), ha probado otro producto (que le gustará más o menos o lo mismo)  y, si la otra empresa hace lo correcto, entrará en un ciclo de fidelización que jugará en contra de la empresa abandonada. Llega el momento de reconquistarlo. Remendar los errores cometidos hasta este punto y añadir, además, algún aporte extra que contrarreste los esfuerzos para fidelizarlo por parte de la otra empresa. Eso sí, aunque el esfuerzo merecerá la pena, hay que tener en cuenta que la relación nunca volverá a ser la misma.

Si un cliente es valioso, un cliente fiel más, no te arriesgues a perderlo. Ya sabes lo que dice la sabiduría popular: se valora lo que se tiene cuando se pierde.

Cifras de otro mundo

Cuatro millones de dólares por un anuncio de 30 segundos. ¿Estaríais dispuestos a pagar semejante cantidad? Teniendo en cuenta siempre que vuestros presupuestos se lo pudieran permitir, por supuesto. ¿Y si os dijera que ese anuncio lo verán más de 111 millones de personas? A lo mejor aquí la cosa cambia ¿verdad? Pues estas son, ni más ni menos, las cifras que se han movido este año alrededor de la Super Bowl.

Con estos datos, no es de extrañar que U2 lo utilizara para dar a conocer su nuevo trabajo o que los bloques publicitarios se encuentren los anuncios con más celebrities y más llamativos de todo el año. Con semejante inversión y público potencial, merece la pena cualquier esfuerzo.

Sin embargo, este año la palma se la ha llevado el anuncio de SodaStream. Además de los millones de espectadores en televisión, ha conseguido más de 226.000 visitas en un único canal de Youtube (se ha publicado en otros canales) más innumerables menciones en redes sociales y comentarios en otros medios de comunicación más allá de las fronteras estadounidenses (como por ejemplo este blog). ¿Cómo lo ha conseguido? A priori hizo lo que todos, contrató a un personaje famoso, en este caso Scarlett Johansson, le  sacó su mejor partido, la vistió divina y usó la provocación para llamar la atención. ¿El ingrediente secreto? Utilizar la provocación contra dos titanes, Pepsi y Coca Cola, sus competidores indirectos. Y a partir de aquí, las amenazas con vetarlo y los rumores de censura hicieron el resto hasta llegar a números astronómicos. Más allá de evitar su emisión, los competidores han conseguido darle toda la publicidad que cualquiera soñaría. ¿Cómo conoceríamos en España si no a una empresa como SodaStream? Como diría Scarlett “sorry Coke and Pepsi”, esta vez SodaStream lo hizo mejor.