Marketing solidario: por qué y cómo hacerlo

Lo primero, quiero aclarar que por marketing solidario me refiero a cualquier tipo de acción a través de la cual se recauden fondos para una ONG. Es una práctica habitual en las grandes empresas. Uno de los ejemplos más representativos es la recaudación de fondos por parte de Ausonia para la lucha contra el cáncer de mama. Sin embargo, las pequeñas empresas también podemos poner nuestro granito de arena. Se trata de acciones de marketing que están al alcance de cualquier empresa y que reporta beneficios tanto para la ONG con la que se colabore como para la propia empresa.

Por qué debo hacer marketing solidario

Los beneficios que una ONG obtiene están claros, puesto que conseguirán fondos y visibilidad a través de las acciones de la empresa. Pero con el marketing solidario la empresa también se beneficia. Lo primero que no hay que olvidar, es que las donaciones a ONGs proporcionan beneficios fiscales de cara al impuesto de sociedades. Éste es un buen argumento para convencer al director financiero de la empresa para llevar a cabo este tipo de acciones 🙂

Pero no es el único beneficio. A nivel de marketing,  fortalecerá la imagen de marca, atraerá nuevos clientes o fidelizará aquellos para los que esa causa sea importante, añadirá valor a la empresa y la diferenciará de la competencia. Todo esto, sin contar las oportunidades de aumentar la visibilidad de la empresa si se hace un buen trabajo de comunicación.

Sin embargo, no todo es tan bonito. Aunque la respuesta de la ONG ante la propuesta que se le lance seguramente sea positiva, requiere un trabajo a la hora de elegir ONG con la que colaborar y qué proyecto ofrecer. Además, para sacar el mayor partido a una campaña solidaria es necesario trabajar en crear una auténtica campaña de marketing, con acciones de distinta índole.

También es importante, a la hora de trabajar la comunicación, que se lance un mensaje claro para los clientes. La colaboración con la ONG debe quedarles clara. De lo contrario, se puede proyectar una imagen de oportunismo que no beneficiará a la empresa. Será al contrario, la imagen de la empresa quedará dañada.

Cómo preparar una campaña de marketing solidario

Lo primero, obviamente, es elegir con qué ONG se va a colaborar y de qué manera se va a hacer. Lo ideal es que la ONG tenga cierta coherencia con la propia empresa. Por ejemplo, si tu negocio es muy local, podría reforzar la imagen de tu empresa y llegar a más público potencial si apoyas a una ONG que también esté en tu ámbito local. En cuanto al tipo de acción, probablemente el fin sea recaudar fondos, pero siempre es interesante evaluar distintas opciones para hacerlo de la manera más interesante tanto para la empresa como para la ONG.

Lo siguiente sería preparar una campaña de comunicación. Tanto a la ONG como a la empresa le interesa que la causa haga el máximo ruido para alcanzar el mayor público posible, de manera que hay que trabajar en todas las acciones y en todos los medios posibles. Por supuesto, la coordinación entre la empresa y la ONG es muy importante. Websites específicos para la campaña, emailing, redes sociales, notas de prensa, eventos… Si vas a hacer una campaña de marketing solidario es mejor hacerla bien y aprovechar el potencial.

Consejo adicional

Si además, decides involucrar a otras empresas en la campaña, tanto la recaudación de la campaña como el impacto que se puede llegar a conseguir será mucho mayor. Las alianzas entre empresas es un tema del que hablamos frecuentemente porque puede multiplicar el éxito y reducir costes.

Nuestra  última experiencia. Estamos deseando repetir

A nivel personal, una de las campañas en las que más  me ha gustado colaborar fue una campaña solidaria protagonizada por Cruz Roja. La iniciativa partía de la empresa Elma y en la cual se vieron involucradas diez empresas más. Básicamente el compromiso era donar una parte de la facturación para la compra de libros infantiles para los distintos proyectos de juventud que realiza Cruz Roja en la población. Finalmente, las expectativas se superaron con creces y a la donación de libros se añadió una donación de fondos.

Gracias a esta campaña de marketing solidario, en datos relativos a la repercusión, conseguimos aparecer en cinco medios de comunicación distintos. Además se aumentó significativamente tanto el alcance como el número de seguidores en redes sociales.

En definitiva, el marketing solidario es un área apasionante. Si estás interesado en este tipo de campañas y te gustaría saber más sobre cómo hacerlo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. En el caso que seas una ONG y deseas que colaboremos con tus campañas de comunicación o captación de fondos, llámanos y te ayudaremos con ellas.

Si no quieres perderte ningún consejo sobre marketing, puedes suscribirte a nuestra enewsletter y si tienes dudas, puedes dejarnos un comentario abajo. Entra sin llamar.

 

 

Septiembre es el mes de la cosecha

Hoy empieza Septiembre, un mes odiado por muchos: se acaban las vacaciones, los pequeños vuelven al cole, los atascos inundan de nuevo las ciudades y el tiempo nunca nos gusta (si hace calor malo y si llueve peor). Sin embargo, en Sanva, nos gusta este mes y especialmente este año. Hemos estado trabajando duro durante el verano para lanzar nuevos proyectos y se presenta una recta final de año frenética. Al fin y al cabo, estamos en época de cosecha ¿no?

Te proponemos un trueque

Cuando lanzamos la web allá por el mes de junio, incluímos una sección muy especial: Trueque. Nació de la idea que cualquier empresa puede y debe hacer marketing, desde las más grandes y conocidas hasta las más pequeñas o incluso los autónomos. Sin embargo, es cierto que, a veces, el presupuesto es limitado por no decir casi nulo y muchas empresas piensan que cualquier acción les va a costar mucho dinero ¡y más aún si consultan a una empresa de marketing!

Trueque
No permitas que el presupuesto corte tu camino hacia el éxito

Para demostrar que no hace falta un gran presupuesto y ayudar a las empresas más pequeñas también pueden aprovechar los beneficios del marketing proponemos a todos aquellos que les interese hacer un trueque entre sus productos y servicios y los de Sanva. Desde una asesoría para ver cómo mejorar el negocio hasta el desarrollo de acciones concretas, todo a la disposición de quién esté interesado en aumentar las ventas.

Nos vamos de gira

Otra de las acciones que nos hace especial ilusión en este mes es que empezamos con una ronda de eventos donde vamos a tratar, de forma breve y concisa, los temas que más interesan a las empresas. El primero será el 29 de este mes y tratará sobre porqué bajar los precios siempre debe ser la última opción y qué se puede hacer para evitarlo. Tendrá lugar en el restaurante Valsán, en calle Valle de Tobalina, 52 y tendrá un formato abierto para que todos los asistentes puedan resolver las dudas que tengan sobre el tema. Si estás interesado en participar, envíanos un correo electrónico a info@sanva.es y te daremos más detalles.

Colaboraciones

Se supone que de esto no debería hablar ¡pero tengo tantas ganas de contarlo! Si lees asiduamente este blog, sabrás que apostamos firmemente por las colaboraciones para conseguir mejores resultados con menos recursos. Nos hemos subido al carro y este mes os enteraréis a través de las redes sociales de una nueva colaboración para hacer llegar más lejos las oportunidades que el marketing ofrece a las pymes.

Como ves, Septiembre va a ser un gran mes en Sanva. ¿Y tú qué planes tienes para este mes? Cuéntanoslo. Entra sin llamar

Desmarcarse de la competencia a través de un evento

Cuando nació este blog, hace ya más de cinco años, su orientación era exclusiva hacia el mundo de los eventos. La verdad es que había mucho de marketing también en las primeras entradas, pero los eventos eran el hilo conductor. Al redefinir el foco hacia ideas y consejos de marketing para pymes, las entradas dedicadas a los eventos se han reducido considerablemente, pero, en ningún caso es porque los eventos no sean aptos para pymes, si no, simplemente ¡porque hay mucho de qué hablar!

De hecho, los eventos son especialmente interesantes para cualquier pyme porque es la forma de desmarcarse de la competencia. La verdad es que los eventos no suelen ser una acción de marketing que las pymes suelan plantearse. Habitualmente se consideran caros y poco productivos pero, si están bien planteados, no van a ser ni una cosa ni otra. Probablemente tu competencia no haga ningún tipo de evento así que ¡es tu oportunidad! Los clientes sabrán distinguirte entre tus competidores.

Evento para una pyme

Crear emociones que nuestros clientes recuerden

A lo mejor has oído hablar del marketing de experiencias, o decir que el marketing debe buscar emocionar. Los consumidores estamos hartos de recibir mensajes publicitarios e información constantemente. Por eso hay que ir más allá del cerebro e ir al corazón, lo que es lo mismo crear emociones que resultarán mucho más fáciles de recordar. Las empresas grandes lo hacen constantemente y para ellas es muy rentable ¿por qué no va a serlo para una pyme?

Sin embargo, hay que tener en cuenta que, para que un evento sea rentable es necesario dedicarle un gran esfuerzo y una pormenorizada organización. Un evento requiere tiempo. Quizá verano sea una buena época para plantearlo. Hay que pensar mucho qué, cómo, cuándo, para quién y, sobre todo, para qué. Como en cualquier acción de marketing, lo principal es determinar el objetivo a alcanzar y el público al que va dirigido. Una vez ahí, sólo es cuestión de planificar detalladamente todo lo que se hará y echarle imaginación para impactar sin pasarse del presupuesto. Tampoco hay que olvidar las acciones previas al propio evento, que pueden ser una buena manera de hacer publicidad o nuevos contactos. ¡No dejes ningún detalle al azar!

Quizás un ejemplo sea más claro 

¿Sigues pensando que un evento no encaja en tu negocio? A lo mejor eres una peluquería y crees que en tu negocio no tiene cabida un evento. De hecho, hiciste la inauguración del local, pero más que nada, fue una fiesta familiar. Sin embargo ¿quieres atraer más clientes? Pues imagina: puedes hablar con el del bar de la calle de al lado, el que tiene una terraza grande que se llena todas las noches de verano y montar con él un evento donde saques tu peluquería a la terraza en una de esas noches. Puedes peinar a precios populares con peinados fresquitos mientras los clientes se toman un nuevo cocktail que tiene el nombre de tu peluquería. ¿Crees que esta acción serviría para darte a conocer y conseguir nuevos clientes? Pues, amigo, esto es un evento. Y aún se podrían hacer muchas más cosas, te lo garantizo.

 Ve donde están tus futuros clientes

Si los clientes no van a tu negocio, tienes que salir a buscarlos.Organizar un evento no debe darte miedo porque resultará una acción muy enriquecedora (en todos los sentidos, incluído el monetario), pero recuerda que organizar un evento no es lo mismo que, simplemente, montar un evento. Para conseguir sacarle el máximo partido a tu evento la organización debe ser al milímetro. Si necesitas ayuda, no dudes en dejarnos un comentario abajo. Entra sin llamar.

La publicidad para pymes rentable que estabas buscando

Habitualmente cuando pensamos en publicidad pensamos en los anuncios de televisión, de radio o, quizás en vallas publicitarias. En general, a priori parece que la publicidad no es para las pymes. Sin embargo, la publicidad es mucho más que eso y las pymes pueden aprovecharse de los muchos soportes disponibles. Desde luego internet es el gran canal de comunicación y las posibilidades de publicidad son enormes. Sin embargo, no voy a centrarme en internet porque hay millones de artículos que ofrecen información al respecto. Pero no solo de internet vive el marketing y los puntos que voy a resaltar son más generales. Como siempre, lo primero que hay que tener claro es cuál es el objetivo de la campaña y a quién se dirije. Una vez tengas claro esto, lo demás es pan comido.

Publicidad para pymes rentable

Elegir el medio más adecuado

Si sabemos quién es tu público objetivo, ahora tienes que salir a buscarlo. Analiza tu público y a qué medio es más sensible. Por ejemplo, si tu negocio es una academia de yoga y pilates y buscas conseguir nuevos clientes, tendrás que dirigirte a un medio muy local, puesto que tus clientes van a ser los vecinos, más o menos lejanos de tu negocio. No tiene mucho sentido que inviertas una cantidad enorme de dinero (que posiblemente ni siquiera te puedas permitir) en un anuncio de televisión, salvo que sea una televisión local.

Aquí viene el otro punto a tener en cuenta en cuanto al medio. En el ejemplo anterior, ¿cuántos de tus vecinos ven esa televisión local? ¿Y el perfil de esos vecinos que ven el canal local es similar al de tus clientes objetivo? Sólo en el caso de que el porcentaje de televidentes sea alto y que su perfil sea el que buscas, la publicidad sería interesante. De lo contrario, mejor buscar una alternativa. Por ejemplo, anunciarte junto a la sección de nutrición o salud del periodico local puede ser una buena idea si sabemos que el periódico es leído en el barrio. Lo mismo pasaría con un programa de radio o incluso el patrocinio de algún evento que se produzca en la zona.

El mensaje, como elemento central de la publicidad

El mensaje es la otra parte fundamental a la hora de hacer una campaña de publicidad rentable para una pyme. De nuevo, con el objetivo en la cabeza debes preguntarte también cómo hacer llegar el mensaje de la manera más clara posible pero también cómo hacer que impacte al receptor y destaque entre los demás.

Es importante cuidar el estilo, el tono y las palabras utilizadas. Imágenes impactantes, juegos de palabras, metáforas, humor… son recursos para llamar la atención de tu público objetivo. Pero no solo hay que llamar la atención si no también hacer el anuncio recordable, y todo esto, sin perder el mensaje que queremos trasmitir. Nadie dijo que fuera a ser fácil, pero un anuncio trabajado será la diferencia entre una publicidad con éxito y rentable o un mero gasto inútil.

¿Has hecho alguna campaña publicitaria o te lo estás planteando? Comparte tu experiencia con nosotros. Entra sin llamar.

Lo que tienes que saber antes de hacer una web

Suele decirse que si no estás en internet no existes y parte de razón hay en esta afirmación. Cuando queremos conseguir algo, lo primero que hacemos es buscar en la red qué hay. Es una forma fácil y rápida de encontrar lo que buscamos. Internet se ha convertido en el mayor centro comercial del mundo y sirve para comprar y vender de todo. Por este motivo, cualquier negocio debe tener su visibilidad online y la forma más sencilla es a través de una página web.

Actualmente, existen multitud de opciones, desde plataformas que te permiten hacer tu propia página a través de una serie de plantillas, hasta cientos de profesionales que se ofrecen a hacértela por más o menos dinero. Desde dentro del propio sector, soy consciente de la variedad que existe, incluso, entre presupuestos y entiendo que ésto pueda llegar a desconcertar al cliente (a mí también me desconcierta).

En todo caso, si estás pensando en montar un página web, ya sea por ti mismo o por una empresa externa, hay algunas claves que siempre tienes que tener en cuenta.

  1. La web debe verse y se debe poder navegar desde cualquier tipo de dispositivo: pc, tablet, notebook, pero, sobre todo, no hay que olvidar que la web debe estar adaptada a móviles. No estoy descubriendo nada nuevo ¿Cuántas veces usas tu móvil para entrar en internet? Probablemente, de hecho, estés leyendo esta entrada desde tu teléfono.
  2. La web debe ofrecer información relevante y de interés sobre tu negocio para tus clientes, pero especialmente debe incluir toda información necesaria para contactar y ofreciendo todas las opciones de contacto. Cuanto más fácil se lo pongas, más fácil será que contacten contigo y, recuerda, que ése es el objetivo.
  3. La web tiene que orientarse a tus clientes objetivo. Como con cualquier otra herramienta de comunicación tienes que tener claro a quién te dirijes y qué mensaje quieres darle. Tu negocio no es igual que el de tu competencia y tu web tampoco debe serlo, así que en este punto, un consejo: mira e inspírate en web que te gusten pero no copies nunca una web.
  4. Con respecto al diseño, el tema se vuelve más ambiguo. No a todo el mundo le gusta lo mismo, pero por poner una pauta hay que buscar siempre un diseño limpio y fácil de usar, sin saturar de imágenes y botones.
  5. Cuida la calidad de las imágenes. Si una imagen vale más que mil palabras, procura que esa imagen sea buena. ¿Te imaginas el escaparate de Loewe con un cristal sucio?
  6. Por último, pero primordial, trabajar en el posicionamiento o SEO. Son las tripas de la web, lo que no se ve pero sirve para que te vean y aparezcas bien posicionado en los buscadores.

Sobre todo, la web es una inversión que puede reportar muchos beneficios siempre que esté bien trabajada se trate de un proyecto vivo, donde varíen los contenidos para atraer nuevos clientes y contactos.

    Ventas de altos vuelos

    ¿Has volado alguna vez con Ryanair? Si no lo has hecho, te pongo en antecedentes: en cada vuelo, la tripulación, además de darte las normas básicas en caso de emergencias y de cerrar los compartimentos de las maletas, se pasan todo el vuelo vendiendo casi de todo: empiezan con la bebida y comida, perfumes, cosmética… y hasta su propia lotería, una especie de rasca y gana.

    Pues ayer mismo cogí un ameno vuelo de éstos que comento y mientras miraba las nubes por la ventanilla, la megafonía del avión se activó:

    -“Estimados pasajeros, no saben lo deprimente que es estar en un vuelo durante diez horas y que nadie te compre nada…”

    Este era el inicio de un monólogo de humor en toda regla que se marcó uno de los asistentes de vuelo que, intuyo, no era la primera vez que hacía. Su objetivo, vender las mencionadas papeletas de lotería y, por lo que pude ver, le funcionó bastante bien la estrategia.

    Ventas de altos vuelos
    Imagen de la película “Los amantes pasajeros”

    En este blog suelo dar consejos de marketing e intento acercar los conceptos que parecen sólo para grandes compañías a pequeños y medianos negocios, pero ayer este asistente de vuelo dio una lección magistral a todo áquel que estuviera dispuesto a escucharle.

    Con dos minutos de monólogo demostró: 

    1. La importancia de captar la atención. Con una frase ya nos tenía a todos pendientes. 
    2. Una vez que había captado la atención, aportó los motivos por lo que se debe comprar el producto y los personalizó. En su caso aportó dos principalmente: los premios que se pueden obtener y que se ayuda a ONGs. Los motivos son exactamente los mismos que suelen aportar, pero, en este caso, añadíó la personalización, dando ejemplos de qué hacer con los premios o hablando de la ONG donde él trabaja. 
    3. El humor vende y se puede aplicar a casi todo. Solo es necesario no tomarse demasiado en serio.

    En resumen: sorprende, sonrie y vende. 

    ¿Alguien más ha vivido este tipo de experiencias Ryanair?

    El marketing offline ha muerto… ¿o no?

    Parece que el 2015 me ha traído ganas de generar polémica, pero estoy harta de ver expertos y empresas de marketing que parecen vender la noticia que el marketing tradicional ha muerto y no comparto en absoluto esa opinión. Para mí, el marketing tradicional ha crecido y se ha enriquecido con el marketing online.
    Este tema me recuerda una anécdota de las pasadas fiestas. El otro día me vi en mitad de una discusión sobre la escritura manual y la escritura a través de cualquier tipo de dispositivo electrónico. Había gente que opinaba que ni siquiera merecía la pena enseñar a los niños a escribir a mano porque no lo iban a hacer y que la escritura manual estaba anticuada mientras que otros opinabamos que la escritura manual siempre sería útil aunque la mayor parte de los escritos se hagan a través de teclados reales o virtuales. 
    Con el marketing pasa algo parecido. Como decía, actualmente hay muchísimas empresas del sector que apuestan todas sus fichas hacia el marketing online y dejan completamente de lado el marketing offline (catálogos en papel, eventos, octavillas, publicidad en medios tradicionales y, en definitiva, cualquier tipo de acción que va más allá de una pantalla de ordenador, Tablet o móvil), como si hubiera que elegir uno de los dos bandos. 
    Marketing online vs. Marketing offline

     

    Ventajas del marketing online 

     
    Sin duda, hay muchas ventajas en las acciones online. En primer lugar, el precio, ya que mandar un email o estar en redes sociales puede ser gratis para la empresa si no tenemos en cuenta el tiempo empleado. En segundo lugar, se puede llegar a mucha gente sin limitarse geográficamente. Además, a través de las acciones online es más sencillo controlar el retorno, se puede saber cuántas personas abren un email o cuántas personas han visto tu publicación de Facebook. Se puede también, tener una comunicación bidireccional con los clientes, ya que no solo eres tú quien habla si no que ellos pueden responderte, lo cual es muy enriquecedor. 

     

    La suma del marketing online y offline: nuevas oportunidades

    Sin embargo, a pesar de que el marketing online nos abra nuevas puertas, renunciar al marketing tradicional puede cerrarnos otras. Cualquier campaña o imagen online debería reforzarse con otra offline y viceversa. Parece que cuando hablamos de offline o tradicional estamos hablando de algo aburrido y pasado de moda, sin embargo, la creatividad, la originalidad y el impacto pueden y deben seguir siendo vitales para cualquier acción de marketing, especialmente en publicidad y comunicación. Incluso las empresas online bajan al mundo real para hacerse más tangibles. Echa un vistazo, por ejemplo, al evento que organizó un juego online con motivo de su final mundial: League of Legends, nada que envidiar al mundial de fútbol. 
    Centrarse sólo en el mundo online puede hacernos olvidar a cierto tipo de clientes, crearnos una imagen fría y distante y, lo peor de todo, la flexibilidad que ofrece puede llevarnos a acciones precipitadas, sin objetivos claros. No hay que olvidar nunca que el primer paso para tener éxito con una acción de marketing es saber qué queremos conseguir (si no, ¿cómo sabremos si lo hemos conseguido?) y después pensar en cuál es el mejor método para lograrlo, sin limitarnos a un mundo virtual o a un medio tradicional, buscándo cuál es la mejor combinación posible dentro de nuestro presupuesto. Por cierto, a veces es sorprendente lo barata que puede salir una acción tradicional o lo cara que puede resultar otra online.

     

    Quizá algún día, pero no ahora

    Quizá llegue un día en el que todas nuestras compras se realicen solo por internet, donde no se utilice nada material salvo lo mínimo imprescindible e incluso que nadie escriba nada a mano, pero de momento, a la gran mayoría, aunque nos guste navegar, informarnos, distraernos, comprar y hasta cotillear por la red, nos sigue gustando tocar, oler y sentir más allá de una pantalla. Nos gusta lo tangible, incluso preferimos ir de cañas con los amigos que chatear por Whatsapp. Mientras esto pase, el marketing tangible, offline, seguirá siendo útil y renunciar a ello es algo que cualquier negocio, de cualquier sector debe plantearse con mucho cuidado y teniendo en cuenta a qué renuncia realmente.

    Haz que tus clientes sean parte activa de tu empresa

    El otro día leía una noticia en Expansión sobre cómo algunas empresas lanzan campañas para que sus consumidores participen en el diseño de sus productos. Personalmente creo que es una acción muy interesante y con muchas posibilidades de éxito ya que, el poder de decisión lo tienen los propios clientes. Pero ¿podría una empresa más modesta llevar a cabo este tipo de acción para fidelizar a sus clientes?

    Ventajas de involucrar a los clientes

    Las ventajas que pueda conseguir una pyme que emprendiera una acción para que sean sus clientes quienes tomen decisiones, serían básicamente las mismas que tendría una gran empresa como las que se citan en el artículo.

    Sándwich reincorporado por Rodilla tras una votación de sus clientes

    Principalmente, el cliente se siente parte de la empresa, por lo tanto se fideliza y hará su propia campaña de boca a boca, puesto que se sentirá responsable y orgulloso de su participación.

    Supone, además, una gran forma de conocer las opiniones de los clientes de primera mano. Establecer una conversación con los clientes que nos aportará un conocimiento mejor de aquellas características que valora, sus gustos y sus preferencias. Supone ir más allá de la típica encuesta de satisfación que muchas empresas realizan anualmente para, simplemente cubrir el expediente porque lo necesitan para renovar su certificado de calidad (una práctica que, por otro lado, merece otra entrada por si sola). 

    A todo esto hay que añadir que, con una buena campaña de comunicación, la empresa consiga una publicidad efectiva que conecte con nuevos clientes potenciales.

    Problemas que pueden surgir

    Uno de los primeros problemas que surgirán será el vencer el miedo a perder el control sobre el producto al cedérselo al cliente. Toda acción de marketing tiene que estar muy meditada y tener un trabajo detrás que identifique qué se quiere conseguir con ella, a quién se va a dirigir y cómo se va a medir el resultado. Este tipo de acción donde se le permite al consumidor tomar decisiones en nombre de la empresa, requiere además una evaluación de las situaciones que puedan surgir tras la decisión de los clientes. Lógicamente, si dejamos que nuestros clientes tomen decisiones estratégicas, perderemos el control de nuestro negocio, pero hay muchas más decisiones en las que nuestros clientes nos podrán ayudar y si además les acotamos las opciones a elegir, será más sencillo prever las implicaciones de sus decisiones. Por ejemplo, una actriz no podría preguntar a sus fans si hace determinada película o no porque sería una decisión que podría afectar directamente a su carrera, pero seguro que podrán ayudarla a decidir qué modelito lucirá en la siguiente entrega de premios (¿el azul o el rojo?) y generará una expectación estupenda para su propia promoción.

    Otro posible problema es no encontrar una gran respuesta por parte de los clientes. Sin embargo, de nuevo hay que hacer hincapie en el trabajo previo. Hay que saber qué queremos conseguir con la acción, a quién nos vamos a dirigir y ofrecerles algo que realmente les interese. Si a esto unimos, como decía antes, una campaña de comunicación estudiada, los resultados mejorarán. No hay que olvidar las ventajas que pueden ofrecernos las redes sociales en este sentido, pudiendo incluso, conseguir nuevos clientes.

    No es tan difícil

    Parece que estoy hablando de cosas muy complicadas pero, ahora, voy a darte un ejemplo real. Cuando estudiaba en la universidad solíamos ir a comprar un bocadillo a una tienda de barrio donde cada día esperábamos una cola tremenda para conseguir la comida. En esta tienda, junto a una gran lista de bocadillos disponibles, estaba el bocadillo Jesús, con foto incluida de su autor, con una mezcla de sabores solo apta para valientes. Sin embargo, ahora, muchos años después, sigo recordando ese bocadillo. 

    En muchas ocasiones, para las pymes llevar a cabo ésta u otra acción de marketing tiene dos inconvenientes: pensar que no se puede hacer porque los demás no lo hacen, desperdiciando la gran oportunidad de diferenciarse, o pensar que no se puede porque no tienen tiempo o recursos, sin acordarse que en Sanva trabajamos para ayudarles a conseguir lo que se propongan.

    Cómo el marketing ayuda a un pequeño negocio a vender más

    Ya he dicho muchas veces que el marketing puede ayudar a un pequeño negocio a vender más. Pero hoy quiero invitarte a hacerte una reflexión: aún sin planteártelo estás haciendo marketing, lo que pasa es que si no eres consciente de ello, puedes estar más “deshaciendo” que haciendo. Me refiero al valor que existe alrededor de tu negocio. El cómo llega tu cliente a ti, cómo ve tu local o tu oficina, cómo es atendido por el personal, quién le atiende… todo eso influye en la compra y hacerlo de manera consciente y meditada, hará que esa influencia sea positiva.
    Ya he hablado en otras ocasiones de imagen de marca, pero a riesgo de ser pesada voy a insistir en ello. Es vital para cualquier empresa, ya sea grande, mediana o pequeña, plantearse qué quieren que piensen los clientes sobre ellos y trabajar en cada aspecto para proyectar esa imagen.
    Imagen de marca en un pequeño negocio

    Valora la imagen de tu empresa

    Empecemos desde el principio, por mucho que yo lo diga, eres tú quien tiene que valorar tu propio negocio. Si estás todos los días trabajando duro para ofrecer un producto de calidad, ¿por qué dejas que tus clientes se despisten en valores que no tienen nada que ver contigo?

    Pregunta otros puntos de vista

    A clientes, a empleados, a familia, a amigos ¿cómo ves mi empresa? ¿Qué es lo que más te llama de ella? Probablemente encontrarás respuestas sorprendentes y siempre enriquecedoras porque tú tienes una visión, desde tu ángulo de visión, pero otros te aportarán nuevos enfoques.

    Sé honesto

    Muéstrate cómo eres, muestra tu empresa cómo es. Existen un poderosos motivo para hacerlo: mantener una identidad (ya sea personal o empresarial) ficticia tiene fecha de caducidad. No se puede engañar siempre y menos aún si buscar mantener un cliente fiel.

    Ofrece una imagen coherente

    Como punto de partida, hay que preocuparse por ofrecer una imagen de marca coherente.Esto tiene como punto de partida la honestidad de la que hablaba antes, pero también hay que llevarlo hasta aspectos más superficiales como el uso del logo, los colores, etc. Si presentas tu negocio como profesional y serio, no llevará bien que en la página de Facebook sólo publiques chistes, por ejemplo.

    Dirige a tus empleados

    Como si de una orquesta se tratara, para terminar de dar coherencia a la imagen del punto anterior, dirige a tus empleados para que también actúen de manera acorde a la imagen que proyecta la empresa. Recuerdo el caso el verano pasado, cuando me encontraba en unas urgencias saturadas, cómo se originó una discusión entre pacientes que no se sentían convenientemente atendidos y el personal administrativo que, lejos de ponerse en su lugar, se mostraban jocosos y relajados entre ellos. En un hospital se produce una situación desagradable, en tu negocio, una actitud no dirigida e inconveniente por parte de tus empleados, puede provocar la pérdida de clientes.
    ¿Se te ocurren más opciones para contruir una buena imagen de marca?