0

Si hay algo que me gusta de mi trabajo es que se trata de un escenario perfecto para desarrollar mi creatividad. Quizá haya marketeros que opinen que la creatividad es cosa de publicistas o de otro tipo de perfiles algo más alejados del propio marketing y que éste se basa más en estudio de cifras y estimaciones. En cierto modo tienen razón, pero cuando te dedicas a negocios medios y pequeños, la creatividad se convierte en un valor al alza, ya sea desde el puesto del marketing como en cualquier otro. El otro día leía en un blog, que desgraciadamente no consigo recordar, que la creatividad es la capacidad para ver las cosas desde otro punto de vista ¡y eso tiene mucho valor para cualquier empresa!

Sin embargo, es habitual que la gente me comente lo original de las propuestas y que manifieste que a ellos nunca se les habría ocurrido eso. Lógicamente existen personas más creativas que otras, pero no hay que olvidar que la creatividad se puede entrenar para mejorar. De hecho, cualquiera que quiera utilizarla como medio de vida, debe entrenar muy duro, como si de un deportista profesional se tratara.

Sobre cómo entrenar la creatividad hay innumerables artículos y libros mucho más documentados que esta entrada. De todas maneras, me gustaría compartir mi experiencia. Desde mi punto de vista, la creatividad bebe desde cada uno de los momentos de nuestra vida: cuando trabajamos, cuando andamos por la calle, cuando practicamos nuestras aficiones, de nuestros amigos y hasta de nuestros enemigos. Vivir y dejarse empapar por la vida es la parte más importante del entramiento. También hay que quitarse el miedo a equivocarse, porque, al fin y al cabo, todos lo hacemos. Una elección creativa no tiene un valor empírico anterior y puede ser un completo desastre, pero también puede ser esa idea revolucionaria que cambió el curso de la historia, o al menos de la historia de cada uno.

En todo caso, hay que tener en cuenta que las musas no siempre están de nuestro lado y a veces, por más que le demos vueltas a la cabeza, la gran idea que buscamos no aparece. No hay que lamentarse de esos momentos aunque sean duros. Son, simplemente, el recordatorio de que hay que trabajar algo más en la creatividad. Respira hondo, deja lo que estés haciendo y ponte a hacer otra cosa que te inspire. Algunos, en estos casos, escribimos un blog. ¿Y a ti qué te funciona?

Opt In Image

Apúntate y recibe los mejores consejos y trucos del marketing que funciona

Tranquilo, somos muy moderados en el envío y si no te gusta lo que recibes, puedes darte de baja

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *