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Tener un logo puede tenerlo cualquiera. Tener un buen logo es algo más complicado. Si has llegado hasta aquí porque aún no tienes logo y quieres hacerlo bien desde el principio ¡genial!. Si, por el contrario, ya cuentas con un logo pero te estás planteando cambiarlo ¡adelante!. Evolucionar es sano.

¿Por qué es importante tener un buen logo?

El logo es la versión más simplificada de la empresa. Es la mínima expresión de la imagen de tu empresa, por lo que debes prestarle mucha atención. Tu logo aparecerá constantemente: en las tarjetas de visita que entregas, en la puerta de tu negocio, en el uniforme de tus empleados, en los vehículos de empresa, en la web, en buscadores, en redes sociales, en el propio producto, en el packing, etc. Se trata de una lista interminable de lugares donde se expondrá para, poco a poco, ir haciendo que tu empresa sea conocida y reconocida.

Si vas a utilizar tanto el logo ¿no deberías sentirte orgulloso de él? ¿No debería ser una representación fiel de lo que es tu empresa? ¿Y cómo se consigue eso?

Así debe ser un buen logo

No hay una receta mágica. No hay dos empresas iguales y, por tanto, lo que puede ser un buen logo para unos, puede no serlo para otros. Sin embargo, en general habría que asegurarse que el logo cumple una serie de características:

  1. Es original, en el sentido de no ser copia de otro. Ya decía que no hay dos empresas que sean iguales, por lo que no tendría sentido. Pero además, si lo que buscamos es que nos reconozcan, difícilmente lo harán si van a confundirnos con otra empresa.
  2. Es representativo, va en línea con la imagen de marca de la propia empresa y con los servicios que ofrece. Una empresa formal no utilizará ciertas tipografías, por ejemplo. Del mismo modo, una empresa dirigida a un público infantil no usará determinados colores.
  3. Es reconocible y fácil de recordar. Esto en general se suele identificar con la simplicidad.  En general, no conviene que tenga demasiados colores o que si contiene letras, éstas sean legibles, por ejemplo.
  4. Es versátil. Si, como decía, lo vamos a usar en múltiples lugares y formatos, tenemos que asegurarnos que en todos se verá y se reconocerá bien. Ten en cuenta, además, que no es lo mismo utilizarlo para verlo en pantallas que utilizarlo para imprimir. Ten cuidado con usar degradados o colores que pueda originar problemas al imprimirse.
  5. Es duradero. Ya sé que antes dije que evolucionar es sano, pero hasta cierto punto. Ten en cuenta que tu logo, con cada una de sus apariciones, va haciendo su labor para que tu marca sea reconocida. Si en un momento dado, decides cambiar completamente el logo, ese trabajo habrá sido en vano.

Entonces ¿qué hago con mi logo si quiero cambiarlo?

Si tu logo tiene cierto tiempo, es posible que sientas la tentación de cambiarlo. Es normal, nos pasa a todos. Sin embargo, mi consejo personal es que evoluciones el logo pero no crees uno completamente nuevo. La evolución del logo puede ser algo muy sutil o puede ser algo más profundo, pero siempre debe evocar a la empresa, desde su primera visualización.

Un ejemplo de esto que comento es lo que ha hecho Google a lo largo de su historia. En un principio, el logo presentaba sombreados y efectos de relieve que con el tiempo ha ido perdiendo hasta su versión actual, la más simple de todas. En este último logo ha decidido cambiar también la tipografía, sin embargo, en todo este tiempo aún no ha cambiado los colores básicos ¿será el próximo cambio que veamos?

Evolución del logo de Google. Buscando el logo perfectoÚltimos consejos para que tengas el logo perfecto

Tanto si vas a diseñar tú mismo el logo, como si vas a encargar a un tercero que lo diseñe, antes de nada tienes que responder unas cuantas preguntas que te ayudarán a encontrar el logo que mejor representa tu negocio.

  • ¿A qué se dedica mi empresa?
  • ¿En qué sector está?
  • ¿Cómo es?
  • ¿Qué la hace diferente?
  • ¿A quién me dirijo?
  • ¿Quiénes son mis clientes?
  • ¿Dónde voy a usar mi logo?

Cuanto más concretas sean las respuestas, más sencillo será el diseño y más acertado el resultado.

Por supuesto, si vas a pedir un diseño a un tercero, también deberás plantearte de antemano cuánto estás dispuesto a pagar por ese logo. En el mercado hay precios para todos los gustos, aunque habrá que ser realista entre el presupuesto marcado y el resultado que se pueda conseguir.

Desde luego, puede parecer increíble que algo tan pequeño como un logo necesite tanta atención. Si tienes más preguntas sobre este tema, puedes dejar un comentario abajo. También puedes suscribirte a la enewsletter para no perderte ninguna entrada. Entra sin llamar.

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